Gin & Tonic
Por Culiora

Ginebra, tónica y lima. Un buen Gin & Tonic es cuestión de equilibrio más que de cantidad; los pequeños detalles marcan la diferencia. Proporción 1:2 o 1:3.
- Raciones: 1
- Preparación: 5 min
- Tiempo total: 5 min
Ingredientes
- 5 cl Ginebra (clásica/seca ej.: Beefeater, Tanqueray; cítrica ej.: Malfy, Bombay Sapphire; floral ej.: Hendrick’s; especiada ej.: Monkey 47)
- 10-15 cl Tónica (clásica ej.: Schweppes; prémium ej.: Fever-Tree, Fentimans; o aromatizada al gusto)
- Hielo abundante
Elaboración
- Un Gin & Tonic verdaderamente prémium se define por los detalles y el equilibrio entre sus ingredientes. Empieza eligiendo una buena ginebra, ya que sus matices destacan por completo en un combinado tan sencillo.
- Llena por completo una copa de balón o una copa grande de vino con cubos de hielo de buen tamaño. Es fundamental no escatimar con el hielo: cuanto más hielo haya, más tiempo se mantendrá fría la bebida y más tardará en aguarte el trago.
- Vierte la ginebra sobre el hielo y añade a continuación la tónica bien fría. Para un resultado óptimo, sírvela despacio por el borde de la copa o deslizándola por una cuchara de coctelería para conservar al máximo el carbónico. Remueve con mucha delicadeza, apenas una sola vuelta, para integrar los ingredientes sin romper las burbujas.
- Para realzar aún más el cóctel, la elección del aderezo es clave. En lugar de una simple rodaja de cítrico, utiliza un 'twist' de piel de lima o limón: retuércela sobre la copa para que libere sus aceites esenciales y déjala caer en la bebida.
- También puedes adaptar la guarnición al perfil de tu ginebra. Por ejemplo, Hendrick’s armoniza de maravilla con pepino, Gin Mare combina a la perfección con romero, y una ginebra de corte cítrico va genial con limón o lima. Si quieres experimentar, añade unas bayas de enebro ligeramente machacadas o una ramita de hierbas frescas.
- Si buscas un toque más profesional de coctelería, puedes añadir un toque personal, como un golpe de licor de flor de saúco o unas gotas de bíter, lo que aportará mayor profundidad y complejidad. Lo primordial es que todo esté bien frío (tanto la ginebra como la tónica) y manipular la bebida con mimo. Obtendrás un Gin & Tonic limpio, fresco y elegante, infinitamente más sofisticado que la versión habitual.