Auténticos gofres belgas (estilo Bruselas)
Por Culiora

Clásicos gofres belgas al estilo de Bruselas, elaborados con una masa ligera con levadura que da como resultado un exterior dorado y crujiente y una miga etérea que se deshace en la boca. Las claras batidas a punto de nieve integradas con cuidado aportan su característica textura delicada y sus profundos y marcados huecos.
- Raciones: 4
- Preparación: 20 min
- Cocción: 20 min
- Tiempo total: 40 min
Ingredientes
- 250 g harina de trigo común
- 7 g levadura seca instantánea
- 2 cda azúcar blanquilla
- 1/2 cdta sal marina fina
- 375 ml leche entera, tibia (aprox. 37 °C)
- 100 g mantequilla sin sal, derretida y ligeramente atemperada
- 2 piezas huevos grandes, con las yemas y claras separadas
- 1 cdta extracto de vainilla
- 1 cda azúcar glas para espolvorear
Elaboración
- En un bol amplio, mezcle con unas varillas la harina de trigo, la levadura seca instantánea, el azúcar y la sal marina fina.
- En otro recipiente o jarra, bata la leche tibia junto con la mantequilla derretida, las yemas de huevo y el extracto de vainilla hasta obtener una mezcla homogénea.
- Vierta la mezcla líquida sobre los ingredientes secos y bata hasta conseguir una masa lisa y sin grumos. Cubra el bol con un paño de cocina limpio y déjelo reposar en un lugar cálido durante 45 minutos, hasta que fermente, forme burbujas y aumente de volumen.
- En un bol limpio y seco, monte las claras a punto de nieve con una batidora de varillas. Incorpore suavemente las claras montadas a la masa fermentada en dos tandas, utilizando una espátula de goma con movimientos envolventes para conservar todo el aire posible.
- Precaliente una gofrera belga a fuego medio-alto. Unte ligeramente las placas con una pizca de mantequilla derretida o aceite neutro si no fuesen antiadherentes.
- Vierta aproximadamente entre 120 y 150 ml de masa (según el tamaño de su gofrera) en el centro de las placas, extiéndala con suavidad hacia los bordes y cierre la tapa de inmediato.
- Cocine de 4 a 6 minutos, hasta que deje de salir vapor y los gofres adquieran un tono dorado intenso y un tacto exterior bien crujiente. Páselos a una rejilla metálica para que no pierdan el punto crujiente mientras cocina el resto de la masa.
- Espolvoree con azúcar glas y sirva al instante, aún calientes.