Churros con chocolate
Por Culiora

Crujientes por fuera y tiernos por dentro, estos tradicionales bastones de masa frita se escudillan directamente en aceite caliente para lograr su característica textura estriada. Servidos recién hechos junto a un chocolate negro espeso y brillante a la taza, son el desayuno o la merienda madrileña por excelencia.
- Raciones: 4
- Preparación: 20 min
- Cocción: 25 min
- Tiempo total: 45 min
Ingredientes
- 250 ml agua
- 30 g mantequilla sin sal
- 1 cda azúcar blanquilla
- 1/2 cdta sal fina
- 150 g harina de trigo común, tamizada
- 1 cdta extracto de vainilla
- 1 ud huevo grande
- 750 ml aceite de oliva suave o aceite de girasol para freír
- 50 g azúcar blanquilla
- 1/2 cdta canela molida (opcional)
- 150 g chocolate negro (aprox. 70 %), finamente picado
- 200 ml leche entera
- 1 cdta maicena
- 1 cda azúcar blanquilla
Elaboración
- En un cazo mediano de fondo grueso, mezcla el agua, la mantequilla, 1 cucharada de azúcar y la sal fina. Lleva a ebullición viva a fuego medio-alto para que la mantequilla se derrita por completo.
- Retira el cazo del fuego, añade toda la harina tamizada de golpe y remueve enérgicamente con una cuchara de madera hasta que se forme una bola de masa homogénea y lisa que se desprenda limpiamente de las paredes del cazo (aproximadamente 1 minuto).
- Vuelve a poner el cazo a fuego bajo y remueve la masa constantemente durante 1 minuto para evaporar el exceso de humedad. Pasa la masa a un bol resistente al calor y deja que se enfríe durante 5 minutos hasta que esté tibia al tacto, no caliente.
- Integra el extracto de vainilla y el huevo en la masa batiendo con una cuchara de madera o con una batidora de varillas. Al principio, la mezcla se separará en trozos brillantes, pero sigue batiendo con firmeza hasta que vuelva a unirse en una pasta brillante y consistente que mantenga su forma.
- Coloca una boquilla de estrella abierta o cerrada (de unos 10-12 mm de abertura) en una manga pastelera resistente. Pasa la masa tibia a la manga pastelera.
- Para preparar la salsa de chocolate: en un cuenco pequeño, disuelve la maicena con 2 cucharadas de la leche fría hasta que no queden grumos. Vierte el resto de la leche y 1 cucharada de azúcar en un cazo pequeño y calienta a fuego medio-bajo hasta que hierva suavemente. Incorpora la maicena disuelta y luego añade batiendo con varillas el chocolate negro picado. Cocina, removiendo continuamente con las varillas, durante 2-3 minutos hasta que espese, adquiera brillo y quede suave. Retira del fuego y mantén caliente.
- En un plato hondo, mezcla los 50 g de azúcar y la canela opcional para el rebozado.
- Calienta 5-6 cm de aceite para freír en una sartén profunda o cazuela ancha a 180 °C (comprueba con un termómetro de cocina o echa un pequeño trozo de masa; debe chisporrotear de inmediato y subir a la superficie sin quemarse).
- Sujeta la manga pastelera directamente sobre el aceite caliente. Escudilla tiras de masa de 10-12 cm, cortando los extremos con unas tijeras de cocina limpias para que la masa caiga con cuidado en el aceite. Fríe de 3 a 4 churros por tanda, evitando sobrecargar la sartén.
- Fríe durante 3-4 minutos, dándoles la vuelta de vez en cuando con una espumadera o pinzas metálicas, hasta que queden uniformemente crujientes y de un color dorado intenso.
- Pasa los churros fritos a un plato con papel absorbente durante 30 segundos para escurrirlos y, a continuación, rebózalos inmediatamente en la mezcla de azúcar y canela mientras sigan calientes.
- Sirve los churros calientes de inmediato acompañados de tazas pequeñas del chocolate espeso y templado para mojar.