Falafel crujiente

Por Culiora

Crispy Falafel served on a plate, photographed in natural light

Tradicional falafel casero elaborado con garbanzos secos hidratados, hierbas frescas aromáticas, ajo y especias cálidas. Frito hasta quedar profundamente dorado y sumamente crujiente por fuera, con un interior esponjoso y de un verde vibrante.

Ingredientes

Elaboración

  1. Enjuague bien los garbanzos remojados y séquelos a toques con un paño de cocina limpio para eliminar el exceso de humedad superficial.
  2. Coloque los garbanzos, la cebolla picada, los dientes de ajo, el perejil, el cilantro y el chile verde en el vaso de un procesador de alimentos grande.
  3. Triture la mezcla con pulsaciones cortas hasta que quede finamente picada y desmenuzable, rebañando los laterales según sea necesario; busque una textura similar a la de arena gruesa o cuscús, evitando obtener un puré fino.
  4. Pase la mezcla a un bol e incorpore el comino molido, el cilantro molido, la sal marina fina, la pimienta negra, la pimienta de Cayena y las semillas de sésamo tostadas hasta integrar por completo.
  5. Cubra el bol y refrigere la mezcla durante al menos 60 minutos para que los sabores se amalgamen y el almidón se asiente, lo que evitará que el falafel se deshaga durante la fritura.
  6. Justo antes de dar forma a las piezas, espolvoree uniformemente el bicarbonato de sodio sobre la mezcla e incorpórelo con suavidad usando una espátula.
  7. Caliente el aceite neutro en una olla profunda o cocotte a fuego medio hasta alcanzar los 175°C. Utilice suficiente cantidad para cubrir las piezas de la mitad a la totalidad (al menos 4–5 cm de profundidad).
  8. Con las manos húmedas o con una cuchara para falafel, forme pequeñas hamburguesitas o bolas aplanadas de unos 3 a 4 cm de diámetro, presionando suavemente para que no pierdan la forma sin compactarlas en exceso.
  9. Introduzca con cuidado de 5 a 6 falafels a la vez en el aceite caliente, evitando sobrecargar la olla. Fríalos durante 3 a 4 minutos, dándoles la vuelta una vez a mitad de cocción, hasta que estén bien dorados y crujientes.
  10. Retírelos con una espumadera o araña y escúrralos sobre una rejilla o un plato cubierto con papel de cocina. Repita el proceso con la mezcla restante, asegurándose de que el aceite vuelva a alcanzar los 175°C entre tanda y tanda, y sírvalos calientes.