Chuletas de cerdo gratinadas

Por Culiora

Gratinerade fläskkotletter served on a plate, photographed in natural light

Clásicas chuletas de cerdo gratinadas al horno en una salsa cremosa de nata, crème fraîche y mostaza de Dijon, cubiertas con una generosa capa de queso rallado. Las chuletas se doran primero rápidamente para potenciar su sabor y luego quedan increíblemente tiernas y jugosas en el horno.

Ingredientes

Elaboración

  1. Precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo. Seca las chuletas de cerdo con papel de cocina y condimenta ambos lados con la sal y la pimienta negra recién molida.
  2. Calienta la mantequilla y el aceite de colza en una sartén a fuego medio-alto. Dora las chuletas durante 1–2 minutos por lado hasta que adquieran un bonito color dorado, sin llegar a cocinarse del todo por dentro. Pasa las chuletas a una fuente apta para horno (de aprox. 20x30 cm).
  3. Baja el fuego de la sartén a nivel medio. Sofríe la cebolla picada en los jugos restantes durante unos 3 minutos hasta que se ablande. Añade el ajo y saltea durante 30 segundos.
  4. Vierte en la sartén la nata, la crème fraîche, la mostaza de Dijon, la salsa de soja, el fondo de ternera concentrado y el tomillo seco. Remueve bien y deja que la salsa hierva a fuego medio durante 2 minutos. Si lo deseas, rectifica de pimienta al gusto.
  5. Vierte la salsa caliente uniformemente sobre las chuletas en la fuente de horno. Espolvorea por encima el queso rallado procurando que quede bien cubierto.
  6. Gratina en el centro del horno durante 20–25 minutos, hasta que el queso se haya fundido y luzca un bonito color dorado, y la carne esté completamente hecha (temperatura interna mínima de 70 °C).
  7. Saca la fuente del horno, espolvorea con el perejil picado y deja reposar durante 5 minutos antes de servir.