Pasta pasticciata con salsiccia y mascarpone
Por Culiora

Clásico plato italiano de pasta al horno con sabrosa salsiccia fresca en una rica salsa de tomate, suavizada con cremoso mascarpone. Se gratina con abundante parmesano y mozzarella hasta que la superficie quede dorada y burbujeante. Un plato irresistible ideal para compartir que aporta ese reconfortante sabor hogareño.
- Raciones: 4
- Preparación: 15 min
- Cocción: 35 min
- Tiempo total: 50 min
Ingredientes
- 400 g rigatoni o penne rigate
- 400 g salsiccia fresca (sin tripa)
- 1 ud. cebolla, finamente picada
- 2 dientes dientes de ajo, finamente picados
- 2 cda. aceite de oliva
- 2 cda. concentrado de tomate
- 1 dl vino blanco seco
- 800 g tomates triturados de buena calidad (p. ej., San Marzano)
- 1 cdta. orégano seco
- 1/2 cdta. copos de guindilla (peperoncino)
- 250 g mascarpone
- 125 g mozzarella fresca, rallada o troceada
- 60 g queso parmesano recién rallado
- 1 cdta. sal
- 2 pizca pimienta negra recién molida
- 1 dl albahaca fresca, picada toscamente
Elaboración
- Precalienta el horno a 200°C (con calor arriba y abajo). Engrasa ligeramente con un poco de aceite de oliva una fuente apta para horno (de aprox. 25x35 cm).
- Pon a hervir abundante agua con sal en una olla grande. Cuece la pasta 3 minutos menos del tiempo indicado en el envase para dejarla muy al dente, ya que terminará de cocinarse en el horno. Reserva 1 dl del agua de cocción y escurre el resto.
- Calienta 2 cda. de aceite de oliva en una sartén amplia o cazuela a fuego medio-alto. Desmenuza la salsiccia y dórala removiendo durante 5–6 minutos hasta que adquiera un buen color.
- Baja a fuego medio, incorpora la cebolla y el ajo y sofríelos con la carne durante aprox. 3–4 minutos hasta que la cebolla se ablande sin quemarse. Añade el concentrado de tomate y sofríelo sin dejar de remover durante 1 minuto.
- Vierte el vino blanco y deja reducir durante 1–2 minutos para que se evapore el alcohol. Agrega los tomates triturados, el orégano y los copos de guindilla. Deja cocer a fuego lento sin tapa durante unos 10–12 minutos. Pon a punto de sal y pimienta negra.
- Retira la cazuela del fuego. Incorpora a la salsa de tomate el mascarpone, la mitad del parmesano (30 g) y la albahaca picada, mezclando bien hasta obtener una salsa completamente homogénea y cremosa. Añade un par de cucharadas del agua de cocción reservada si la salsa resulta demasiado espesa.
- Agrega la pasta escurrida a la salsa y remueve con cuidado para que quede bien impregnada. Vierte todo en la fuente para horno.
- Distribuye la mozzarella de forma homogénea por encima y espolvorea con el resto del queso parmesano (30 g).
- Hornea a media altura durante 18–20 minutos, hasta que el queso se haya fundido y la superficie esté dorada y burbujeante por los bordes. Deja reposar durante 5–10 minutos antes de servir.