Arenques fritos con puré de patatas
Por Culiora

Un gran clásico de la cocina tradicional sueca con lomos dobles de arenque del Báltico rellenos de eneldo y mostaza de Dijon, rebozados en harina gruesa de centeno y fritos en abundante mantequilla hasta quedar dorados y crujientes. Se sirve acompañado de un puré de patatas suave y cremoso, mantequilla clarificada y arándanos rojos confitados.
- Raciones: 4
- Preparación: 20 min
- Cocción: 30 min
- Tiempo total: 50 min
Ingredientes
- 600 g filetes de arenque del Báltico (preferiblemente limpios y sin la aleta dorsal)
- 1 cda. mostaza de Dijon
- 0.5 dl eneldo fresco picado finamente
- 1 cdta. sal
- 2 pizcas pimienta blanca recién molida
- 1 dl harina gruesa de centeno
- 50 g mantequilla para freír
- 1 cda. aceite de colza para freír
- 900 g patatas harinosas (como la variedad King Edward)
- 50 g mantequilla
- 2 dl leche entera (3 %)
- 1 cdta. sal
- 1 pizca pimienta blanca recién molida
- 1 pizca nuez moscada recién rallada
- 50 g mantequilla clarificada o dorada (noisette)
- 1.5 dl arándanos rojos confitados (rårörda lingon)
- 2 piezas gajos de limón
Elaboración
- Pele las patatas y córtelas en trozos de tamaño similar. Póngalas a hervir en abundante agua ligeramente salada y déjelas cocer tapadas a fuego suave durante 15–20 minutos, hasta que estén bien tiernas.
- Enjuague brevemente los filetes de arenque en agua fría y séquelos con papel de cocina. Disponga la mitad de los filetes sobre una tabla con la piel hacia abajo.
- Salpimiente ligeramente los filetes. Unte una fina capa de mostaza de Dijon sobre ellos y esparza el eneldo picado. Cubra con los filetes restantes, esta vez con la piel hacia arriba, formando emparedados o lomos dobles.
- Vierta la harina de centeno en un plato hondo e incorpore una pizca de sal. Pase los lomos dobles de arenque por la harina, asegurándose de que queden bien cubiertos por todos lados, y sacuda con suavidad el exceso.
- Escurra bien el agua de las patatas y devuélvalas a la cazuela a fuego muy bajo durante 1 minuto para que se evapore el exceso de humedad. Caliente la leche junto con 50 g de mantequilla en un cazo pequeño hasta que esta última se haya derretido por completo.
- Triture las patatas con un pasapurés o machacador. Añada poco a poco la mezcla tibia de leche y mantequilla mientras bate enérgicamente hasta obtener un puré suave y esponjoso. Rectifique de sazón con la sal, la pimienta blanca y una pizca de nuez moscada rallada. Mantenga el puré caliente tapado.
- Caliente una sartén amplia a fuego medio-alto con 1 cucharada de aceite de colza y 50 g de mantequilla. Cuando la espuma de la mantequilla desaparezca y deje de chisporrotear, incorpore los arenques. Fríalos durante 2–3 minutos por lado, hasta que el rebozado quede bien crujiente y dorado (hágalo en tandas si no caben todos a la vez).
- Derrita los 50 g restantes de mantequilla para servir en un cazo pequeño a fuego suave, dejándola clarificar o dorarse ligeramente hasta desprender aroma a avellana.
- Sirva de inmediato el puré de patatas caliente y los arenques recién fritos en platos templados. Riegue con un hilo de mantequilla derretida y acompañe con los arándanos rojos confitados y un gajo de limón.