Gratinado de pescado en salsa de tomate

Por Culiora

Fiskgratäng i tomatsås served on a plate, photographed in natural light

Un jugoso gratinado de pescado en el que un suave pescado blanco se hornea en una rica salsa de tomate aromatizada con ajo, hierbas y nata. El plato se corona con queso rallado que se dora en el horno hasta quedar crujiente. Una comida diaria sencilla y reconfortante, perfecta para acompañar con patatas cocidas o arroz.

Ingredientes

Elaboración

  1. Precalienta el horno a 200°C con calor arriba y abajo. Engrasa una fuente apta para horno de unos 20x30 cm.
  2. Calienta el aceite o la mantequilla en una cacerola a fuego medio. Sofríe la cebolla picada durante 3–4 minutos hasta que esté tierna y transparente, sin que tome color. Añade el ajo y el concentrado de tomate, removiendo constantemente durante 1 minuto más.
  3. Vierte el tomate triturado, la nata, la pastilla de caldo desmenuzada, el orégano y el azúcar. Lleva a ebullición y deja cocer a fuego lento durante 8–10 minutos para que los sabores se concentren. Rectifica de sal y pimienta negra al gusto.
  4. Seca ligeramente las porciones de pescado con papel de cocina. Sazónalas por ambos lados con 1/2 cdta de sal y 1 pizca de pimienta negra, y colócalas en una sola capa en la fuente para horno.
  5. Vierte la salsa de tomate caliente de forma uniforme sobre el pescado y espolvorea el queso rallado por encima.
  6. Gratina a media altura en el horno durante 18–20 minutos, hasta que el queso esté bien dorado y el pescado cocinado en su punto justo (temperatura interna de 50–52°C).
  7. Saca la fuente del horno, espolvorea el perejil fresco picado y deja reposar el gratinado durante 5 minutos antes de servir.