Pollo toscano cremoso con burrata y tomates secos
Por Culiora

Tiernos filetes de pechuga de pollo dorados a la sartén y cocinados a fuego lento en una aterciopelada salsa de nata, ajo y parmesano con tomates secos y brotes tiernos de espinaca. Al final, se corona con burrata fresca desgarrada, que se funde suavemente con la salsa caliente para un acabado extraordinariamente delicioso.
- Raciones: 4
- Preparación: 15 min
- Cocción: 25 min
- Tiempo total: 40 min
Ingredientes
- 600 g pechugas de pollo deshuesadas y sin piel (aprox. 2 pechugas grandes, cortadas horizontalmente en 4 filetes)
- 1 cdta sal
- 1/2 cdta pimienta negra recién molida
- 1 cdta orégano seco
- 2 cda harina de trigo común
- 2 cda aceite de oliva (o aceite del tarro de tomates secos)
- 1 cda mantequilla sin sal
- 1 ud chalota, finamente picada
- 4 diente dientes de ajo, picados
- 100 g tomates secos en aceite, escurridos y en tiras
- 80 ml vino blanco seco (o caldo de pollo bajo en sodio)
- 120 ml caldo de pollo bajo en sodio
- 250 ml nata para montar o crema de leche (mín. 35% M.G.)
- 50 g Parmigiano-Reggiano, finamente rallado
- 100 g espinacas baby frescas
- 1/4 cdta copos de guindilla
- 200 g queso burrata fresco, escurrido y a temperatura ambiente
- 15 g hojas de albahaca fresca, troceadas a mano
Elaboración
- Seca bien los filetes de pechuga de pollo con papel absorbente. Sazona ambos lados con 1 cdta de sal, 1/2 cdta de pimienta negra y 1 cdta de orégano seco; luego, pásalos ligeramente por la harina, sacudiendo el exceso.
- Calienta 2 cda de aceite de oliva y 1 cda de mantequilla en una sartén grande (de al menos 28 cm) a fuego medio-alto. Una vez que esté bien caliente, añade los filetes de pollo y dóralos sin moverlos durante 4-5 minutos hasta que la parte inferior adquiera un tono dorado intenso. Da la vuelta y cocina durante otros 3-4 minutos hasta que estén bien cocidos (74°C de temperatura interna). Pasa el pollo a un plato templado y reserva.
- Baja el fuego a medio. Añade la chalota finamente picada y los tomates secos en tiras a la grasa restante en la sartén. Sofríe durante 2 minutos hasta que la chalota se ablande. Incorpora el ajo picado y los copos de guindilla, cocinando durante 30-45 segundos hasta que desprendan su aroma, con cuidado de no quemar el ajo.
- Vierte el vino blanco para desglasar la sartén, rascando los restos tostados del fondo con una cuchara de madera. Deja reducir a fuego lento durante 2 minutos hasta que el vino haya mermado a la mitad.
- Añade el caldo de pollo y la nata para montar. Lleva el líquido a un hervor suave a fuego medio-bajo y deja cocinar durante 3-4 minutos hasta que la salsa empiece a espesar ligeramente.
- Incorpora el Parmigiano-Reggiano rallado, removiendo hasta que esté completamente fundido e integrado. Agrega las espinacas baby en tandas, mezclando con suavidad durante 1-2 minutos hasta que hayan mermado dentro de la salsa. Prueba y rectifica de sal con una pizca si fuese necesario.
- Vuelve a incorporar a la sartén los filetes de pollo junto con los jugos que hayan soltado en el plato, bañándolos con la salsa caliente para que se recalienten durante 1 minuto.
- Retira la sartén del fuego. Desgarra suavemente la bola de burrata a temperatura ambiente en trozos grandes y colócalos directamente sobre el pollo y la salsa caliente. Esparce la albahaca fresca recién troceada por encima y sirve de inmediato acompañado de pan crujiente o sobre un plato de pasta.