Socca a la sartén con langostinos, crudités en láminas y crema de chèvre
Por Culiora

Estas tortitas crujientes de garbanzo hechas a la sartén sirven de base para unos dulces langostinos pelados a mano y unas crujientes crudités de verduras en láminas finas. Una crema batida de queso chèvre, aderezada con limón y hierbas aromáticas, aporta un toque ácido que une a la perfección la untuosidad de la socca con la frescura de los ingredientes.
- Raciones: 4
- Preparación: 25 min
- Cocción: 20 min
- Tiempo total: 45 min
Ingredientes
- 200 g harina de garbanzos
- 300 ml agua tibia
- 3 cda. aceite de oliva
- 1/2 cdta. sal
- 1 cdta. hojas de romero fresco, finamente picadas
- 2 cda. aceite de oliva para freír
- 150 g queso de cabra suave (chèvre sin corteza)
- 100 g crème fraîche
- 1 ud. limón, la ralladura fina y el zumo de media pieza
- 1 ud. diente de ajo pequeño, finamente rallado
- 1 pizca pimienta negra recién molida
- 400 g langostinos cocidos frescos, pelados (peso con cáscara aprox. 800 g)
- 1/2 ud. bulbo de hinojo, cortado en láminas ultrafinas con mandolina
- 6 ud. rabanitos, limpios y cortados en láminas ultrafinas
- 1/2 ud. pepino, cortado en rodajas finas
- 1 cda. zumo de limón
- 1 cda. aceite de oliva virgen extra
- 2 cda. eneldo fresco, picado toscamente
- 1/4 cdta. sal marina en escamas
Elaboración
- En un bol mediano, mezcla con unas varillas la harina de garbanzos, el agua tibia, las 3 cucharadas de aceite de oliva, la sal y el romero finamente picado hasta obtener una masa líquida y completamente homogénea. Tápala y déjala reposar a temperatura ambiente durante al menos 30 minutos.
- Mientras reposa la masa, prepara la crema de chèvre: en un bol pequeño, aplasta el queso de cabra suave junto con la crème fraîche, la ralladura de limón, 1 cucharada de zumo de limón y el ajo rallado hasta lograr una crema lisa y untable. Condimenta con una pizca de pimienta negra recién molida y refrigérala hasta el momento de servir.
- Prepara las crudités: sumerge el hinojo, los rabanitos y el pepino laminados en un bol con agua helada durante 10 minutos para que queden bien crujientes; luego escúrrelos a fondo y sécalos con papel de cocina. Justo antes de montar el plato, mézclalos suavemente en un bol con 1 cucharada de aceite de oliva, 1 cucharada de zumo de limón, el eneldo fresco y la sal en escamas.
- Calienta 1/2 cucharada de aceite de oliva en una sartén de hierro fundido o antiadherente de fondo grueso de 24-26 cm a fuego medio-alto hasta que empiece a brillar. Vierte una cuarta parte de la masa de socca, moviendo la sartén con rapidez para cubrir el fondo de manera uniforme.
- Cocina la tortita sin moverla durante 3 o 4 minutos, hasta que los bordes estén crujientes, adquieran un tono dorado oscuro, se despeguen ligeramente de la sartén y las burbujas de la superficie se hayan asentado. Dale la vuelta y cocina la otra cara durante 2 minutos más, hasta que esté ligeramente dorada. Pásala a un plato caliente y repite el proceso con el resto de la masa y el aceite para preparar cuatro tortitas.
- Para el montaje, extiende una cucharada generosa de crema de chèvre sobre cada socca templada. Cubre abundantemente con las crudités de hinojo y rabanito aderezadas y los langostinos pelados, y corona con otro toque de pimienta negra recién molida y unas ramitas de eneldo.
Consejos
- Dejar reposar la masa de garbanzo durante al menos 30 minutos permite hidratar los almidones, lo que evita una textura harinosa o arenosa y asegura un interior tierno.
- Utiliza una mandolina para obtener láminas casi translúcidas y crujientes de hinojo y rabanito; el baño de agua con hielo garantiza la máxima textura crujiente.
- Asegúrate de que la sartén esté bien precalentada y humee muy ligeramente antes de verter la masa, para que los bordes formen burbujas y queden crujientes al instante.