Camarones BBQ de Nueva Orleans con grits cremosos
Por Culiora

Un clásico imprescindible de la Ciudad del Creciente con suculentos camarones con cáscara bañados en una intensa y especiada salsa de mantequilla y salsa Worcestershire. Servidos sobre unos aterciopelados grits cocinados a fuego lento y enriquecidos con queso cheddar curado y nata, representan la cocina reconfortante sureña en su máxima expresión.
- Raciones: 4
- Preparación: 15 min
- Cocción: 30 min
- Tiempo total: 45 min
Ingredientes
- 200 g grits de maíz blanco o amarillo molidos a la piedra (molienda gruesa)
- 500 ml caldo de pollo o agua
- 500 ml leche entera
- 1/2 cdta sal marina fina
- 40 g mantequilla sin sal
- 60 ml nata para montar (crema de leche)
- 100 g queso cheddar blanco curado, recién rallado
- 800 g camarones grandes crudos, con o sin cabeza, pero con cáscara y cola
- 1 cda mezcla de especias criollas o cajún
- 1 cda aceite de oliva
- 4 dientes dientes de ajo, finamente picados
- 80 ml salsa Worcestershire
- 60 ml cerveza rubia o tostada (o caldo de pollo)
- 2 cda zumo de limón fresco
- 1 cdta pimienta negra molida gruesa
- 1/2 cdta tomillo seco
- 1/2 cdta salsa picante (tipo Crystal o Tabasco)
- 120 g mantequilla sin sal fría, en cubos de 1 cm
- 2 piezas cebolletas, finamente picadas
Elaboración
- Prepare los grits: en una cacerola mediana, combine el caldo de pollo, la leche entera y la sal a fuego medio-alto. Lleve a ebullición suave, vigilando que la leche no se derrame al hervir.
- Incorpore lentamente con unas varillas los grits al líquido hirviendo para evitar grumos. Reduzca el fuego al mínimo, cubra con una tapa ajustada y cocine durante 25–30 minutos, removiendo concienzudamente cada 5 minutos, hasta que adquieran una textura tierna y cremosa.
- Retire los grits del fuego e integre los 40 g de mantequilla sin sal, la nata y el queso cheddar rallado hasta fundir y lograr una textura suave. Tape y mantenga calientes mientras cocina los camarones.
- Seque los camarones con papel de cocina y mézclelos bien con el sazonador criollo en un cuenco grande.
- Caliente el aceite de oliva en una sartén amplia de fondo grueso o de hierro fundido (aprox. 30 cm) a fuego medio-alto. Añada los camarones en una sola capa y dórelos durante 1–2 minutos por lado hasta que adquieran un tono rosado; transfiéralos de inmediato a un plato (terminarán de cocinarse en la salsa).
- Baje el fuego a medio. Añada el ajo picado a la sartén y sofríalo durante 30–45 segundos hasta que esté fragante, removiendo sin cesar para evitar que se queme.
- Vierta la salsa Worcestershire, la cerveza, el zumo de limón, la pimienta negra molida gruesa, el tomillo seco y la salsa picante. Remueva enérgicamente raspando los jugos caramelizados del fondo de la sartén y deje reducir a fuego vivo a la mitad (unos 3–4 minutos).
- Reduzca el fuego al mínimo. Incorpore con varillas los 120 g de mantequilla fría en cubos, de 2 o 3 piezas a la vez, batiendo continuamente hasta lograr una emulsión oscura, brillante y aterciopelada.
- Regrese los camarones y sus jugos acumulados a la sartén. Remueva con suavidad en la salsa caliente durante 1–2 minutos hasta que tomen temperatura y queden completamente cubiertos.
- Reparta los grits calientes en 4 platos hondos. Disponga por encima los camarones junto con abundante salsa especiada de mantequilla. Decore con las cebolletas en rodajas finas y sirva al momento.