Masa de pizza perfecta
Por Culiora

Una clásica masa de pizza de inspiración napolitana con base crujiente y bordes aireados. La fermentación lenta aporta un sabor fantástico y hace que la masa sea elástica y fácil de trabajar. La base perfecta para pizza casera en horno convencional o en horno para pizza.
- Raciones: 4
- Preparación: 25 min
- Cocción: 15 min
- Reposo/levado: 3 h
- Tiempo total: 3 h 40 min
Ingredientes
- 500 g harina de fuerza (preferiblemente tipo 00)
- 325 ml agua (fría o tibia)
- 3 g levadura fresca (o 1 g de levadura seca)
- 12 g sal marina fina
- 10 ml aceite de oliva (opcional para horno doméstico)
Elaboración
- Vierte el agua fría en un bol grande. Desmenuza la levadura y remueve hasta que se disuelva por completo.
- Añade aproximadamente la mitad de la harina y mezcla hasta obtener una papilla espesa. Incorpora la sal y el aceite de oliva, y luego integra el resto de la harina hasta formar una masa homogénea.
- Vuelca la masa sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada. Amasa enérgicamente durante 10–12 minutos (o de 8–10 minutos en amasadora a velocidad baja) hasta que la masa quede elástica, lisa y pase la prueba de la membrana.
- Forma una bola grande y lisa con la masa. Colócala en un bol ligeramente aceitado, cubre con film transparente o un paño húmedo y deja fermentar a temperatura ambiente durante 1–2 horas, o en el frigorífico durante 24–48 horas para un desarrollo óptimo del sabor.
- Divide la masa en 4 porciones iguales (aprox. 210 g cada una). Bolea cada porción para formar una bola lisa y tensa. Coloca las bolas en una bandeja ligeramente enharinada dejando unos centímetros de separación entre ellas, cubre bien y deja reposar a temperatura ambiente durante 2 horas antes de estirar.
- Precalienta el horno a la temperatura máxima (al menos 250–275 °C con calor arriba y abajo o grill), preferiblemente con una piedra para pizza o plancha de acero en la altura superior durante al menos 45–60 minutos.
- Enharina la superficie de trabajo con un poco de harina de fuerza o sémola. Estira una bola de masa con los dedos desde el centro hacia afuera para empujar el aire hacia el borde y formar un borde aireado (cornicione). Evita el rodillo. Hornea con los ingredientes deseados durante 5–8 minutos hasta que los bordes estén hinchados y ligeramente dorados.
Consejos
- Utiliza harina de fuerza o harina italiana Tipo 00 con un alto contenido de proteínas (al menos 12–13 %) para conseguir la red de gluten adecuada y buena elasticidad.
- Nunca estires la masa con rodillo: aplastará todo el gas del borde y quedará un resultado plano y denso. En su lugar, estírala con cuidado usando únicamente las yemas de los dedos.
- La fermentación en frío en la nevera durante 24 a 48 horas descompone los almidones y aporta un sabor mucho más profundo, además de lograr una base de pizza más digestiva.
- La receta da para 4 bolas de masa de unos 210 g cada una: una bola por pizza.
- Los errores más comunes son amasar poco tiempo, poner poca sal y hornear a una temperatura demasiado baja. El resultado es una base pálida y correosa en lugar de un borde aireado y ligeramente tostado.
- Precalienta el horno con una piedra o acero para pizza durante 45–60 minutos, como se indica en los pasos. Después, cada pizza se hornea unos 5–8 minutos; el tiempo de cocción cuenta con hornear varias pizzas seguidas.
- El tiempo de reposo indicado (3 horas) corresponde a la fermentación a temperatura ambiente. Si optas por fermentar en frío en la nevera, añade entre 24 y 48 horas.