Ensalada de remolacha con chèvre, nueces y vinagreta de miel
Por Culiora

Las remolachas asadas al horno se combinan con la cremosidad del queso chèvre, el crujiente de las nueces y el dulzor de la pera sobre una cama de rúcula fresca. Una combinación clásica francesa donde la vinagreta de miel equilibra a la perfección los sabores dulces, ácidos y salados.
- Raciones: 4
- Preparación: 15 min
- Cocción: 40 min
- Tiempo total: 55 min
Ingredientes
- 800 g remolachas frescas
- 1 cda aceite de oliva
- 1/2 cdta sal en escamas
- 1 pizca pimienta negra recién molida
- 150 g queso chèvre (queso de cabra)
- 100 g rúcula, lavada y escurrida
- 1 ud pera de pulpa firme (p. ej. Conference), descorazonada y cortada en láminas finas
- 60 g nueces, picadas en trozos grandes
- 3 cda aceite de oliva
- 1 cda vinagre de sidra de manzana (o vinagre de vino blanco)
- 1 cdta miel líquida
- 1 cdta mostaza de Dijon
- 1 pizca sal y pimienta negra recién molida
Elaboración
- Precalienta el horno a 200°C con aire (o a 225°C con calor arriba y abajo). Pela las remolachas y córtalas en gajos (de aproximadamente 2–3 cm de grosor).
- Coloca los gajos de remolacha en una bandeja cubierta con papel de hornear. Riega con 1 cda de aceite de oliva, sala y añade pimienta. Mezcla todo bien y distribúyelo en una sola capa uniforme. Asa en el centro del horno durante 30–35 minutos hasta que estén tiernos por dentro y ligeramente caramelizados en los bordes. Deja enfriar hasta que queden tibios.
- Mientras tanto, tuesta las nueces en una sartén seca a fuego medio durante 3–4 minutos hasta que desprendan su aroma y tomen un ligero color. Vigílalas de cerca para evitar que se quemen. Pásalas a un plato y deja que se enfríen.
- En un bol pequeño, bate con unas varillas las 3 cda de aceite de oliva, el vinagre de sidra de manzana, la miel líquida y la mostaza de Dijon hasta emulsionar una vinagreta homogénea. Pon a punto de sal y pimienta.
- Distribuye la rúcula en una fuente grande o en cuatro platos individuales. Coloca encima las remolachas asadas tibias y las láminas finas de pera. Desmenuza el queso chèvre en trozos generosos por encima y corona con las nueces tostadas.
- Riega toda la ensalada de manera uniforme con la vinagreta de miel justo antes de servir.